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BENNY MORÉ

BENNY MORÉ

 

Estamos ante una de las estrellas más rutilantes de la música cubana de todos los tiempos: Benny Moré, como se conocía a Bartolomé Maximiliano Moré, nacido en Santa Isabel de las Lajas, en lo que fue la provincia de Las Villas, ahora Cienfuegos, en el centro de Cuba. Era el mayor de 18 hijos y dicen que su tatarabuela materna, Ta Ramón Gundo Paredes, era hija del rey de una tribu en el Congo, capturada por traficantes de esclavos y vendida al propietario de una plantación cubana.

A los seis años, junto con su madre, se fabricó su primera guitarra con un tablero y unos alambres. No tuvo una guitarra decente hasta doce años más tarde, cuando se la compró con el dinero ganado con su hermano cortando leña durante una temporada entera. Para ello empleó el dinero ganado por los dos.

En 1940, en La Habana, vivía tocando en bares y cafés, pasando el sombrero. Hasta que ganó un concurso de radio, lo que le dio cierta popularidad en la zona. Debutó con un sexteto pero la oportunidad le llegó cuando Ciro Rodriguez, del popular Trío Matamoros, lo escuchó en el bar El Templete.

El conjunto tenía que realizar una gira, pero Miguel Matamoros estaba indispuesto, por lo que Benny Moré fue llamado para sustituirlo. Durante varios años, Moré colaboró con el trío, realizando grabaciones en Mëxico y actuaciones por varios países y colaborando con orquestas como la de Pérez Prado.

Ya como estrella reconocida, regresó a Cuba en 1952. Sin embargo, en la isla no gozaba aún de popularidad. En La Habana trabajó para la emisora Cadena Azul, con la orquesta de Bebo Valdés   Con el estallido de la revolución cubana, la mayor parte de las estrellas musicales emigraron, pero Moré se quedó.

Fundó la llamada “Banda Gigante de Benny Moré”, con más de 40 músicos, a la altura de formaciones como la de Xavier Cugat. Con ella salió de gira por toda América, actuando en la ceremonia de la entrega de los Oscar de 1957. Murió pronto, con 43 años, el 19 de febrero de 1963, de una insuficiencia hepática. Se estima que a su funeral acudieron 100.000 personas